viernes, 25 de abril de 2014

Para que el mundo “reconozca al Resucitado” aún hoy

25 de abril de 2014
Viernes de la Primera Semana de Pascua

Lecturas:
Hechos 4, 1-12 / Salmo 117, 1-2. 4. 22-27 ¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor!

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan   21, 1-14
Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades.
Sucedió así: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.
Simón Pedro les dijo: «Voy a pescar.»
Ellos le respondieron: «Vamos también nosotros.» Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.
Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era él. Jesús les dijo: «Muchachos, ¿tienen algo para comer?»
Ellos respondieron: «No.»
El les dijo: «Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán.» Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla. El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: «¡Es el Señor!»
Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua. Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla.
Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan. Jesús les dijo: «Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar.»
Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió. Jesús les dijo: «Vengan a comer.»
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres?», porque sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos.
Palabra del Señor.

MEDITACION
Sí. No hay dudas: es el mismo Jesús que había compartido con ellos antes.
Dos signos, al menos, lo revelan claramente:
Tal como antes les lavó los pies, porque, como les había indicado: «yo estoy entre ustedes como el que sirve» (Lc 22,27), ahora, después de la pesada jornada laboral, los espera con «fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan»;
Y, también, como lo habían visto hacer cientos de veces, «tomó el pan y se lo dio» en un gesto fraterno muy característico suyo.
Para que el mundo “reconozca al Resucitado” aún hoy debe ver en sus seguidores gestos de servicio y fraternales.
¿Quieres ayudar a que la gente lo siga viendo en nuestro mundo y en nuestro tiempo?

Para que no nos cansemos nunca de reflejar esos gestos tan tuyos, Señor, que son, ni más ni menos, que gestos tan humanos y humanizantes, danos la constancia necesaria. Así sea.

Llenos de la Paz, el Amor y la Alegría que otorga el Tiempo de Resurrección,
Miguel.


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