19 de abril de 2014
Sábado Santo - VIGILIA PASCUAL EN LA NOCHE
SANTA
Lecturas:
Génesis 1, 26-31 / Salmo 103, 1-2. 5-6. 10. 12-14.
24-35 Señor, envía tu Espíritu y renueva
toda la tierra / Génesis 22, 1-2. 9-13. 15-18 / Salmo 15, 5. 8-11 Protégeme, Dios mío, porque en ti me refugio / Éxodo 14, 15—15, 1 / Salmo
Ex 15, 1-6. 17-18 Cantaré al Señor, que
se ha cubierto de gloria / Isaías 54, 5-14 / Salmo 29, 2. 4-6. 11-13 Yo te glorifico, Señor, porque Tú me
libraste / Isaías 55, 1-11 / Salmo Is 12, 2-6 Sacarán aguas con alegría de las fuentes de
la salvación / Baruc 3, 9-15.32—4, 4 / Salmo 18, 8-11 Señor, Tú tienes palabras de Vida eterna / Ezequiel 36, 17-28 / Salmo
41, 3. 5; 42, 3-4 Mi alma tiene sed de Dios / Romanos 6, 3-11 / Salmo 117,
1-2. 16-17. 22-23
EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 28, 1-10
Pasado el sábado, al amanecer del primer día
de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. De
pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Ángel del Señor bajó del
cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella. Su aspecto era
como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Al verlo,
los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos.
El Ángel dijo a las mujeres: «No teman, yo sé
que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado.
No está aquí, porque ha resucitado como lo
había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a
sus discípulos: "Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que
ustedes a Galilea: allí lo verán". Esto es lo que tenía que decirles.»
Las mujeres, atemorizadas pero llenas de
alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los
discípulos.
De pronto, Jesús salió a su encuentro y las
saludó, diciendo: «Alégrense.» Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se
postraron delante de él. Y Jesús les dijo: «No teman; avisen a mis hermanos que
vayan a Galilea, y allí me verán.»
Palabra del Señor.
MEDITACION
¿Por
qué son mujeres las que reciben el encargo de anunciar la Resurrección a los
discípulos? O, precisando más la pregunta: ¿a qué puede deberse el hecho que sean
ellas -quienes culturalmente eran consideradas inferiores- las que se
convirtieran en las evangelizadoras de la comunidad de seguidores de Jesús,
entre quienes estaban, ni más ni menos que los Apóstoles?
En
primerísimo lugar, porque ellas nunca se sintieron discriminadas por él y,
movidas por el cariño agradecido –al contrario de los hombres, que
probablemente seguían escondidos- fueron a honrar el sepulcro de su amigo, pese
a los inconvenientes que les podría traer verse involucradas con aquel que había
sido castigado por las autoridades políticas y religiosas de su pueblo.
Y,
en segundo lugar, porque el mensaje de Jesús siempre ha sido para los pequeños
preferentemente. Y, desde ellos, para todos. Y, como ya decíamos, las mujeres
estaban en plano de absoluta inferioridad en la sociedad de su tiempo.
Para
todos nosotros hoy especialmente y siempre es tu saludo «Alégrense».
Gracias, Señor. Y, también, para todos los que creemos en tu resurrección es el
llamado a anunciarla a tus hermanos. Fortalece nuestra intención de serte
fieles, Señor. Así sea.
Viviendo con Paz,
Amor y Alegría la Semana de Salvación,
Miguel.


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