PREPAREMOS
EL PRÓXIMO DÍA DEL SEÑOR
25 de mayo de 2014
6° Domingo de Pascua
Lecturas:
Hechos 8, 5-8. 14-17
/ Salmo 65, 1-7. 16. 20 ¡Aclame al Señor toda la tierra! / I Pedro 3,
15-18
EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 14, 15-21
Durante la Última Cena, Jesús dijo a sus
discípulos:
«Si ustedes me aman, cumplirán mis
mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté
siempre con ustedes: el Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede
recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes, en cambio, lo conocen, porque
él permanece con ustedes y estará en ustedes.
No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes.
Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero ustedes sí me verán, porque yo vivo
y también ustedes vivirán. Aquel día comprenderán que yo estoy en mi Padre, y
que ustedes están en mí y yo en ustedes.
El que recibe mis mandamientos y los cumple,
ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y
me manifestaré a él.»
Palabra del Señor.
MEDITACION
Cuando
el Espíritu del Señor ha actuado en la historia humana, es decir, cuando «ustedes se comportan como servidores de
Cristo» (2L), «porque
él permanece con ustedes» (Ev), ha surgido quienes aclaman: «Vengan a ver las obras del Señor, las cosas
admirables que hizo por los hombres» (Sal)
y «fue grande la alegría de aquella
ciudad» (1L) y del mundo, que logra entender
cuánto le ama Dios (cf
Jn 3,16).
Las noticias destacan que en Sudán, país de
África donde rigen leyes de raíz musulmana, una mujer fue condenada por
mantenerse cristiana. Dijo el juez: "Le dimos tres días para abjurar de su
fe pero usted ha insistido en no volver al islam. Le condeno a la pena de
muerte en la horca". Meriam Yahia Ibrahim Ishag (su nombre cristiano)
también fue condenada a cien latigazos por "adulterio", ya que, por
no estar bajo el vínculo por esa ley religiosa, es considerada no casada.
Ella ha negado haber renegado de esa religión,
ya que creció con su madre cristiana, pero la justicia no le reconoce esta adscripción,
ya que su padre, ausente durante su infancia, es musulmán. Meriam fue arrestada
en agosto del pasado año y permanece encerrada en una celda con su hijo de año
y medio y, además, embarazada de ocho meses.
En otra nación africana, Nigeria, un grupo
guerrillero, también seguidor del Corán, secuestró a 200 niñas, en su mayoría
cristianas, desde su colegio, porque, según su concepción religiosa, las
mujeres no deben estudiar, sino dedicarse a la casa. Amenazando con venderlas
como esclavas y obligándolas a recitar las oraciones de su tradición.
Son símbolos dramáticamente crueles de la permanente
intolerancia religiosa; de intentar imponer una concepción a la fuerza.
El cristianismo católico también tuvo una
época semejantemente horrorosa, protagonizada por la
Inquisición, con métodos
así de criminales. Y eso fue debido al trágico error de entender textos como
este, donde Jesús dice que el Espíritu de la Verdad permanece en sus
seguidores. Entonces, con la limitada mentalidad humana, creyeron que era una
verdad propia y antagónica de “otras verdades”, que serían falsas, porque ésta
proviene de Dios.
Sin embargo, atención, porque aún existe la
mentalidad, aunque se presenta de forma muchísimo más morigerada. La puede ver
uno en todas las iglesias, donde quien tiene autoridad (sacerdote, pastor,
obispo, etc.) se siente, actúa y se le permite creer que “su” verdad es “la”
verdad, ya que, por su responsabilidad, el Espíritu Santo tendría contacto
preferente con él.
Pero eso choca contra las enseñanzas del
Maestro, donde, para comenzar, el que tiene poder debe usarlo para servir y,
eso, porque todos somos hijos de Dios, a todos nos ama el Padre y para todos
quiere la felicidad.
Esa es la verdad que nos transmite el
Espíritu y, en vez de imponerla, debemos celebrarla, compartiendo con los
demás, lo que, a la larga, llega a ser mucho más convincente que obligar a
creerlo.
Que mostremos con nuestra forma de
relacionarnos con los demás, que se asemeje a la tuya, Señor, es decir, con
cariñosa preocupación, que realmente conocemos al Espíritu y está en nosotros.
Así sea.
Esperando con Paz,
Amor y Alegría ser inundados por el Espíritu de la Verdad,
Miguel.


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