15 de octubre de 2013
Martes de la Vigésimo Octava Semana Durante
el Año
Lecturas:
Romanos 1,
16-25 / Salmo 18, 2-5 El cielo
proclama la gloria de Dios
EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas
11, 37-41
Cuando terminó de hablar, un fariseo lo invitó a cenar a su casa. Jesús
entró y se sentó a la mesa. El fariseo se extrañó de que no se lavara antes de
comer.
Pero el Señor le dijo: «¡Así son ustedes, los fariseos! Purifican por
fuera la copa y el plato, y por dentro están llenos de voracidad y perfidia.
¡Insensatos! El que hizo lo de afuera, ¿no hizo también lo de adentro? Den más
bien como limosna lo que tienen y todo será puro.»
Palabra del Señor.
MEDITACION
Para
Lucas los fariseos son ejemplo de hipocresía religiosa: «purifican
por fuera la copa y el plato, y por dentro están llenos de voracidad y perfidia», es decir, están
atentos a cumplir las normas religiosas, pero dejan de lado el objetivo de todo
culto al Dios de la Vida: la misericordia (cf Mt 9,13; 12,7), por eso «la ira de Dios se revela desde el cielo
contra la impiedad y la injusticia de los hombres» (1L): no contra los que
no practican, sino contra los injustos.
Cuando
los sucesores de Jesús, nosotros los cristianos, continuamos su combate contra
el uso hipócrita de Dios y, a la vez, por amor a Él, somos justos y
misericordiosos «resuena su eco por toda
la tierra» (Sal).
Purifica
nuestras intenciones, Señor, para que realicemos lo que tu Espíritu nos
inspira, sin otra intención que no sea sólo agradarte. Así sea.
Volviendo una y
otra vez a agradecer al Dios de la Paz, el Amor, la Alegría y la Compasión,
Miguel.

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