jueves, 13 de febrero de 2014

Los Mandamientos como orientación para la vida

PREPAREMOS EL PRÓXIMO DÍA DEL SEÑOR
16 de febrero de 2014
Sexto Domingo Durante el Año

Lecturas:
Eclesiástico 15, 15-20 / Salmo 118, 1-2. 4-5. 17-18. 33-34 Felices los que siguen la ley del Señor / I Corintios 2, 6-10

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo   5, 20-22. 27-28. 33-34. 37
    Jesús dijo a sus discípulos:
    Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos.
    Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: «No matarás, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal». Pero Yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal.
    Ustedes han oído que se dijo: «No cometerás adulterio». Pero Yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
    Ustedes han oído también que se dijo a los antepasados: «No jurarás falsamente, y cumplirás los juramentos hechos al Señor». Pero Yo les digo que no juren de ningún modo.
Cuando ustedes digan «sí», que sea sí, y cuando digan «no», que sea no. Todo lo que se dice de más, viene del Maligno.
Palabra del Señor.

MEDITACION
El consejo para entrar en el Reino es «Si quieres, puedes observar los mandamientos» (1L), pero de una forma «superior a la de los escribas y fariseos» (Ev), que era cumplidora por obligación, pero sin comprometer el corazón ni la voluntad. De esa manera descubrirás la alegría de utilizar para lo que fueron hechos los sentimientos humanos: para unir a los seres humanos. Esto «es una sabiduría de Dios, misteriosa y secreta, que Él preparó para nuestra gloria antes que existiera el mundo; aquella que ninguno de los dominadores de este mundo alcanzó a conocer» (2L), ya que son «Felices los que cumplen sus prescripciones» (Sal) y eso lo logran mejor los humildes (cf Mt 5,3).
Vivimos en sociedad, lo que hace que sea necesario fijar normas comunes para todos. Y mientras más consensuadas sean estas, más comprometen a todos y más contribuyen al bienestar general. Por eso era –y sigue siendo- importante el tema de una nueva Constitución para nuestro país, ya que la que rige actualmente, pese a las modificaciones que se le han hecho, tiene un origen y disposiciones que siguen siendo autoritarias.
Y como –es necesario que lo recordemos-, en su momento, cuando se iba a efectuar el referéndum para supuestamente refrendarla, los obispos de Chile cuestionaron su legitimidad, corresponde que, al menos quienes somos católicos, no nos marginemos de este debate.
Por otro lado, sé del caso de un catequista que alguna vez dijo que cumplir los mandamientos era fácil: lo hace cualquier mueble, porque a un objeto inanimado le es imposible “no matar”, “no cometer adulterio” y “no mentir”, entre otros… Lo que se espera de un discípulo es más bien que realice, no que se inmovilice;  y que lo que haga sea todo lo que sea bueno y de la mejor manera posible.
Es que, como se puede deducir de las enseñanzas de Jesús en este evangelio, la ley de Dios –que tuvo su formulación en un momento histórico dado-, es una orientación para la vida, pero se va haciendo concreta en las distintas circunstancias que nos corresponden. Y mientras más amor le ponemos a lo que realizamos más seguros podemos estar de que agradamos a Dios.
Pero, no vayamos a creer que nuestro Dios es un ególatra que se siente bien cuando le obedecen porque sí o, peor aún, por temor: ese no es el Padre al que nos enseñó Jesús a amar.
Lo que sí agrada a Dios es que sus hijos seamos felices. Y Él, mejor que nadie, sabe que lo que contribuye a nuestra felicidad es que haya un ambiente donde lo mejor de nuestra humanidad se expresa, y eso es posible en ambientes donde no se asesina ni se maltrata al otro; donde no se traiciona la relación de pareja; y donde se respeta la propia palabra, entre otras buenas prácticas.
La constitución política de un país regula lo que se debe y lo que se prohíbe hacer en un territorio determinado; los Mandamientos, por su parte, son guías para caminar hacia la Vida en abundancia.
Infringir la primera conlleva sanciones, porque daña la vida común; no vivir los segundos, se autocastiga con la infelicidad, porque afecta  la vida que vale la pena llamar así: la propia y la de quienes nos rodean.

Que busquemos siempre vivir de acuerdo a tus enseñanzas, Señor, por nuestro propio bien y el de nuestros hermanos, según tu plan de amor. Así sea.

Intentando vivir de acuerdo a los Mandamientos de Paz, Amor y Alegría que construyen el Reino,

Miguel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dios es Amor, Una, Dos y Tres veces

PREPAREMOS EL PRÓXIMO DÍA DEL SEÑOR Meditación sobre el Evangelio del próximo Domingo 31 de Mayo de 2026                              ...