lunes, 21 de abril de 2014

¿Qué debiese hacer un discípulo del Resucitado?

21 de abril de 2014
Lunes de la Primera Semana de Pascua

Lecturas:
Hechos 2, 14.22-32 / Salmo 15, 1-2. 5. 7-11 Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti

EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo   28, 8-15
Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los discípulos.
De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: «Alégrense.» Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. Y Jesús les dijo: «No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán.»
Mientras ellas se alejaban, algunos guardias fueron a la ciudad para contar a los sumos sacerdotes todo lo que había sucedido. Estos se reunieron con los ancianos y, de común acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero, con esta consigna: «Digan así: "Sus discípulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dormíamos." Si el asunto llega a oídos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo.»
Ellos recibieron el dinero y cumplieron la consigna. Esta versión se ha difundido entre los judíos hasta el día de hoy.
Palabra del Señor.
 
MEDITACION
Pedro afirma, ahora fuerte y claro: «A este Jesús, Dios lo resucitó, y todos nosotros somos testigos» ¿A cuál se refiere? Les recuerda a sus oyentes que es al mismo que «ustedes hicieron morir, clavándolo en la cruz» (1L).
Así, valiente, fue la Iglesia que nace de la fe en el Resucitado.
Hoy es una institución más bien acomodada a la forma de sociedad dominante y no suele enfrentarse a los poderosos, salvo –tibiamente- en asuntos referentes a la moral sexual, a los que llama “temas valóricos”.
Da la impresión, entonces, que, al menos para su jerarquía, el hambre, la injusticia, la inequidad y otros temas de esa índole, que afectan poderosamente a los pobres, no están entre los valores que promueve su doctrina.
¿Qué pensaría Jesús –quien se dedicó preferentemente a ellos en su paso por nuestra tierra- de esta situación?
¿Qué debieses hacer tú, si te sientes discípulo/a del Resucitado al respecto?

Jesús, sigues saliendo a nuestro encuentro con tu saludo de alegría, para que seamos capaces de verte en los mismos en que tú veías hijos de Dios y servirlos. Limpia nuestra mirada para ver y ensancha nuestro corazón para actuar. Así sea.

Llenos de la Paz, el Amor y la Alegría que otorga el Tiempo de Resurrección,
Miguel.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

El origen de la comunidad del amor y la reconciliación

PREPAREMOS EL PRÓXIMO DÍA DEL SEÑOR Meditación sobre el Evangelio del próximo Domingo 24 de Mayo de 2026                              ...