20 de junio de 2014
Viernes de la Undécima Semana Durante el
Año
Lecturas:
II Reyes 11, 1-4. 9-18. 20
/ Salmo 131, 11-14.
17-18 El Señor eligió a Sión para que
fuera su morada
EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 6, 19-23
Jesús dijo a sus discípulos:
No acumulen tesoros en la tierra,
donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las
paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay
polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. Allí
donde esté tu tesoro, estará también tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo. Si el
ojo está sano, todo el cuerpo estará iluminado. Pero si el ojo está enfermo,
todo el cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece,
¡cuánta oscuridad habrá!
Palabra del Señor.
MEDITACION
Se dice: "no existe falta de
tiempo, existe falta de interés. Porque cuando la gente realmente quiere, la
madrugada se vuelve día. Martes se vuelve sábado y un momento se vuelve
oportunidad" y también: “los pretextos se inventaron para mentir de forma
elegante”.
Jesús, con su sabiduría sencilla, lo
plantea en positivo: «Allí donde esté tu tesoro, estará
también tu corazón»: se puede saber lo que de verdad le
interesa a alguien (cuál es “su tesoro”), viendo a lo que dedica con mayor gana
su tiempo (donde pone “su corazón”)…
Sería bueno para nuestra riqueza
interior y para una mejor relación con los demás, que fuésemos más honestos con
nosotros mismos y transparentásemos nuestras motivaciones. Asumiendo las
consecuencias, eso sí, de nuestras decisiones.
Que, cada vez más, nuestro tesoro sea
el mismo que el tuyo, Señor: la plenitud de vida de nuestros hermanos y
pongamos nuestro corazón en eso, como el ejemplo que nos diste. Así sea.
Alabando con la
vida al Dios Uno y Trino, fuente de Paz, Amor y Alegría,
Miguel.


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