7 de noviembre de 2013
Jueves de la Trigésimo Primera Semana Durante
el Año
Lecturas:
Romanos 14,
7-12 / Salmo 26, 1. 4. 13-14 ¡Contemplaré
la bondad del Señor!
EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas
15, 1-10
Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.
Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este hombre recibe a los
pecadores y come con ellos.»
Jesús les dijo entonces esta parábola: «Si alguien tiene cien ovejas y
pierde una, ¿no deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que
se había perdido, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la carga sobre sus
hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos,
y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había
perdido".
Les
aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo
pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan
convertirse».
Y
les dijo también: «Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende
acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando
la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: "Alégrense
conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido."
Les
aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo
pecador que se convierte».
Palabra del Señor.
MEDITACION
El
evangelio del domingo reciente nos recordaba que la misericordia de Dios,
manifestada en su Hijo, Jesús, busca llegar a todos.
Con
esto, normalmente, provoca que quien se siente mayor pecador, siente a la vez
mayor agradecimiento por no ser, una vez más, discriminado y lo expresa en gestos
concretos de mejor relación con los demás.
Y
el Señor, que quiere que nuestro mundo se salve de la lepra del individualismo
egoísta para que vivamos en la fraternidad alegre, se gozará cada vez que, de
esta manera, «un solo pecador que se convierte»,
porque
así, paso a paso, poco a poco, se va realizando su sueño del Reino entre
nosotros.
Danos
la fuerza anímica necesaria para corregir lo que sabemos que anda mal en
nosotros con respecto a los demás; y amplía nuestra conciencia para reconocer
lo que no nos hemos dado cuenta que debemos cambiar. Así sea.
Con Paz, Amor y
Alegría para aprender de la compasión y cercanía del Señor hacia los demás,
Miguel.


No hay comentarios:
Publicar un comentario