26 de febrero de 2014
Miércoles de la Séptima Semana Durante el Año
Lecturas:
Santiago 4, 13-17
/ Salmo 48, 2-3. 6-11 ¡Felices los que tienen alma de pobres, porque
a ellos les pertenece el Reino de los Cielos!
EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos
9, 38-40
Juan le dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a
uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es
de los nuestros.»
Pero Jesús les dijo: «No se lo impidan,
porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí. Y el
que no está contra nosotros, está con nosotros.»
Palabra del Señor.
MEDITACION
No son los que usan el nombre de cristianos (cf Lc 6,46),
sino «los que tienen alma de pobres» (Sal)
–es decir, aquellos que actúan y viven como cristianos- quienes realmente están
con Jesús y su proyecto de impregnar nuestra Tierra del buen aroma del Reino de
Dios. En ese entonces, ahora y en cada época.
Por eso es importante que nosotros no seamos
“más papistas que el Papa” poniendo barreras ficticias, sino, más bien, que
tengamos una actitud acogedora con todos los que buscan acercarse o no quieren
alejarse del Señor.
Y, además, saber valorar las cosas buenas que
hagan los demás, sin importar si usan una cruz al pecho, van a Misa o rezan el
rosario, por ejemplo. Porque ya decía muy bien la sabiduría popular: “Obras son
amores y no buenas razones”.
Que
no excluyamos a nadie, Señor, bajo ninguna excusa; de la misma manera que lo
haces tú con nosotros y lo hace tu Padre, quien hace llover y ponerse el sol
sobre todos sin excepción. Así sea.
Buscando con Paz,
Amor y Alegría entender lo que dice el Señor y ponerlo en práctica,
Miguel.

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