25 de junio de 2014
Miércoles de la Duodécima Semana
Durante el Año
Lecturas:
II Reyes 22, 8-13; 23, 1-3
/ Salmo 118, 33-36.
39-40 Muéstrame, Señor, el camino de tus
preceptos
EVANGELIO
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 7, 15-20
Jesús dijo a sus discípulos:
Tengan cuidado de los falsos profetas,
que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos
rapaces. Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos
o higos de los cardos? Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol
malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un
árbol malo, producir frutos buenos.
Al árbol que no produce frutos buenos
se lo corta y se lo arroja al fuego. Por sus frutos, entonces, ustedes los
reconocerán.
Palabra del Señor.
MEDITACION
Las redes sociales están llenas de
“profetas” de todo tipo.
Son signos de un tiempo sobresaturado
por las comunicaciones de masas.
Se puede encontrar frases y conceptos
muy bellos invitando o exigiendo hacer esto o lo otro.
El problema es que, entre tantos, hay
muchos que son contapuestos a otros.
¿Qué hacer?
Jesús entrega hoy una orientación: no
te fijes tanto en lo que dicen, sino en lo que hacen.
Sus “frutos” serán muchísimo más
elocuentes que sus discursos.
Que sepamos buscar los mejores frutos
y, a la vez darlos nosotros también, Señor. Así sea.
Alimentados del
único Pan de Vida, que otorga Paz, Amor y Alegría,
Miguel.


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